Ciudadanía sociedad civil y Movimientos sociales
Se nos plantea el triunfo de la sociedad como un modelo de organización
social donde se acuerda un equilibrio de los conflictos a partir de la
imposición política de las mismas reglas y misma forma de vida para todos.
Este resultado que los estados lleven a cabo democracias
liberales occidentales. Al conocer las diferencias se establece tener los
mismos derechos pero también las mismas obligaciones.
También la construcción de los derechos ciudadanos inicia en
el siglo XVII europeo con la obtención de los derechos civiles:
o
Individuales
o
Libertad
o
Propiedad
o
Seguridad
o
Salud
Entre otros.
Para la plena realización de estos derechos se exigía la
existencia de un estado mínimo, como la posibilidad de control y
responsabilidad.
En el siglo XIX se obtienen los derechos políticos:
o
Libertad
de asociación
o
Libertad
de reunión
o
Libertad
de organización política
o
Libertad
sindical
Estos derechos se refieren a la participación ciudadana en el
poder y la gestión dentro de la vigencia plena de la legalidad.
La obtención de los derechos civiles establece dos
dimensiones:
1-
Los
derechos individuales del hombre privado (lo civil)
2-
La
participación política pública.
La primera se refiere al campo de las relaciones de los
individuos entre sí en donde establecen acuerdos bilaterales y la segunda
dimensión hace referencias a las reglas y orientación.
Democracia y Cultura
Política
El término Democracia ha tenido múltiples definiciones, y el carácter
de la misma es trascendente pues su enfoque se determina con base en los
intereses de cada autor o perspectiva teórica. Epistemológicamente significa
poder (kratos) del pueblo (demos). Es el poder del pueblo que existirá mientras
sus ideales y valores vivan.
Toda sociedad construye una forma
de representarse al mundo y de explicarse los distintos fenómenos tanto
naturales como aquéllos en los que interviene el hombre. La cultura es el
conjunto de símbolos, normas, creencias, ideales, costumbres, mitos y rituales
que se transmite de generación en generación, otorgando identidad a los
miembros de una comunidad y que orienta, guía y da significado a sus distintos
quehaceres sociales. La cultura da consistencia a una sociedad en la medida en
que en ella se hallan condensadas herencias, imágenes compartidas y
experiencias colectivas que dan a la población su sentido de pertenencia, pues
es a través de ella que se reconoce a sí misma en lo que le es propio.
Todas las sociedades
tienen una forma de representarse, la
política es el medio de la sociedad relativo a la organización del poder. Es el
espacio donde se adoptan las decisiones que tienen proyección social, donde se
define cómo se distribuyen los bienes de una sociedad La cultura política de
una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica
hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos
entre los miembros de dicha nación el
sistema político internalizado en creencias, concepciones, sentimientos y
evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella.
La noción de cultura política es
tan antigua como la reflexión misma sobre la vida política de una comunidad.
Para referirse a lo que hoy llamamos cultura política, se ha hablado de
personalidad, temperamento, costumbres, carácter nacional o conciencia
colectiva, abarcando siempre las dimensiones subjetivas de los fenómenos
sociales y políticos.
Dicho de otra manera, desde los
orígenes de la civilización occidental ha existido una preocupación por
comprender de qué forma la población organiza y procesa sus creencias, imágenes
y percepciones sobre su entorno político.
La cultura política de una nación
es la distribución particular de patrones de orientación sicológica hacia un conjunto específico
de objetos sociales los propiamente políticos entre los miembros de dicha
nación. Es el sistema político internalizado en creencias, concepciones,
sentimientos y evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella. En
última instancia, el referente central de la cultura política es el conjunto de
relaciones de dominación y de sujeción, esto es, las relaciones de poder y de
autoridad que son los ejes alrededor de los cuales se estructura la vida
política.
La frecuencia con que
se utiliza el término y lo familiarizada que está la opinión pública con él no
implica que se comprenda cabalmente su significado
La cultura política de
una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica
hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos
entre los miembros de dicha nación. Es el sistema político internalizado en
creencias, concepciones, sentimientos y evaluaciones por una población, o por
la mayoría de ella.La
política es el ámbito de la sociedad relativo a la organización del poder. Es
el espacio donde se adoptan las decisiones que tienen proyección social, es
decir, donde se define cómo se distribuyen los bienes de una sociedad, o sea,
que le toca a cada quién, cómo y cuándo.Los valores, concepciones y actitudes
que se orientan hacia el ámbito específicamente político, es decir, el conjunto
de elementos que configuran la percepción subjetiva que tiene una población
respecto del poder, se denomina cultura política.La noción de cultura política
es tan antigua como la reflexión misma sobre la vida política de una comunidad.
Para referirse a lo que hoy llamamos cultura política, se ha hablado de
personalidad, temperamento, costumbres, carácter nacional o conciencia
colectiva, abarcando siempre las dimensiones subjetivas de los fenómenos
sociales y políticos.
El término cultura
política ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en las sociedades contemporáneas.
En la prensa, en los medios electrónicos de comunicación y hasta en
conversaciones informales, con frecuencia se hace referencia a la cultura
política para explicar las actitudes, reacciones o incluso el comportamiento en
general de una población
Ese
código subjetivo que con forma la cultura política abarca desde las creencias,
convicciones y concepciones sobre la situación de la vida política hasta los
valores relativos a los fines deseables de la misma, y las inclinaciones y
actitudes hacia el sistema político, o alguno de sus actores, procesos o
fenómenos políticos específicos.
El término cultura política ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en
las sociedades contemporáneas. En la prensa, en los medios electrónicos de
comunicación y hasta en conversaciones informales, con frecuencia se hace
referencia a la cultura política para explicar las actitudes, reacciones o
incluso el comportamiento en general de una población. Cuando no se encuentran
elementos que puedan explicar diferencias entre sociedades, suele recurrirse a
la noción de cultura política. Empero, la frecuencia con que se utiliza el
término y lo familiarizada que está la opinión pública con él no implica que se
comprenda cabalmente su significado. En la medida en que un concepto que
pretende ser una herramienta de conocimiento, es decir, que persigue designar y
aprehender con precisión algún fenómeno de la realidad, se va utilizando cada
vez más y en forma más amplia, va adquiriendo implicaciones y sufriendo
ajustes, de suerte que no es raro que al popularizarse su empleo vaya
diluyéndose su significado original, perdiendo sustancia y, eventualmente,
capacidad explicativa.
Hallazgos
CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA
La democracia es
más que una forma de gobierno, es una forma del ejercicio de poder en busca de
gestionar la conflictividad existente en una sociedad, y es, en consecuencia,
una forma de vida que supone la aprehensión de múltiples valores que se inscriben en nuestra vida cotidiana, y que le
otorgan sentido y valor. La vida sin dignidad, sin libertad, sin salud, sin
educación ni seguridad es una vida sufrida, es una vida que nos aleja de la
humanidad, que nos vuelve objetos y no seres humanos. La democracia es la
posibilidad, el medio para lograr una vida digna, pues no hay democracia sin
sujetos libres, sin sujetos sanos, sin sujetos informados y con capacidad para
informarse, es decir la democracia supone un conjunto de seres humanos dignos,
en condición de generar un espacio público de debate para entenderse y para
gestionar los conflictos que les rodean. Ciudadanía y democracia son
dos conceptos centrales en el pensamiento político de nuestro tiempo. Se trata,
en principio, de conceptos estrechamente vinculados. El sentido común nos
indica que sin democracia no puede haber ciudadanía. Ahora bien, el concepto de
ciudadanía es complejo, fundado en una serie de derechos establecidos
históricamente, pactados socialmente y pautados legalmente. El conjunto de
estos derechos es un producto histórico que se ha constituido de manera
diferente en cada país, y que está sujeto a constante debate y transformación.
Así mismo, el vínculo real entre estos derechos y el sistema político de un
país es un fenómeno contingente, pues varía en cada época histórica y de nación
en nación. Democracia es más que vivir los derechos humanos, su
complementariedad es sólo un comienzo, es sólo un inicio, pues a medida que una
sociedad empieza a vivir en democracia empieza a ser crítica con sus derechos,
y de la misma manera que la democracia, los derechos humanos se reinventan en nuevas
formas , se transforman y se mejoran, pues los derechos humanos en democracia
se vitalizan cada vez más y se transforman en conquistas sociales. Revalorizar
la democracia, revalorizar los procesos de construcción ciudadana supone tener
presente una historia de la lucha por ella, recordando la huella que permite
hoy en día vivir la democracia y recordar cómo se luchó por ella en tiempos
duros de dictadura y de opresión de tiempos duros de no participación política.
Podemos
comenzar definiendo democracia y sociedad civil como objetos que han de ser
construidos, y “a golpe de teoría”.
A la
sociedad civil se le identifica con todo lo que no es Estado y, más
recientemente, con lo que no es mercado, y se le usa también como sustituto de
“pueblo”. La democracia es algo tan abstracto como “un modo de vida” o algo tan
concreto como “un procedimiento para elegir gobernantes”. Ciudadanía,
finalmente, se usa para referirse a los “ciudadanos” (otra generalidad): ha
pasado de adjetivo a sustantivo.
Democracia
Desde
diferentes puntos de vita la democracia tiene dos caminos en los cuales
encontramos la democracia procedimental y la democracia integral. Tomando en
cuenta lo que conllevan las anteriores se define como un sistema
político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir
y controlar a sus gobernantes.
Democracia
es, pues, participación.
Sociedad
civil
En resumen,
es un resultado de la construcción de la modernidad que sólo se consolida con
la democracia y el estado de derecho. Implica la posibilidad de una relación
crítica con el Estado y el mercado que puede o no favorecer la
institucionalización democrática, tiene como un referente indispensable el
espacio público, pero uno que no es abstracto sino constituido por una red de
espacios que van desde lo micro local hasta lo internacional.
Ciudadanía
La sociedad
civil se construye como espacio de participación democratizadora, en la medida
en que se construye, también, la ciudadanía: la sociedad particular de que
se trate, el ejercicio y la construcción de ciudadanía La civilidad no nace ni
se desarrolla sin una sintonía entre la sociedad y cada uno de sus
miembros.
Ciudadanía se ha definido a través de
diversas discusiones entre los comunitaristas y los liberales como la condición que reconoce a una
persona una serie de derechos políticos y sociales que le permiten intervenir
en la política de un país determinado. No existe sistema social o gobierno democrático sin los ciudadanos.
Democracia y
ciudadanía existen por y para los ciudadanos, e implican ciertos valores
políticos y sociales que inducen y orientan la práctica participativa.
Construir
ciudadanía y hacerse ciudadano es condición de posibilidad para la
configuración de ese “espacio social, histórico y heterogéneo, construido, como
posibilidad de defensa y relación crítica con el mercado y el estado, por
instituciones y movimientos” que llamamos sociedad civil.
Y el proceso
de ciudadanización y construcción de sociedad civil es, también, el de la
construcción de la democracia.
Pero
democracia no entendida en exclusiva como método o procedimiento para llegar a
decisiones políticas o como régimen político que garantiza la participación de
los ciudadanos considerados políticamente iguales y la respuesta del gobierno a
las preferencias de éstos; sino, incluyendo lo anterior, como un sistema que
asegure el derecho de todos a la reproducción digna de la vida.
Una parte de la
población no gozaba de este status, de tiempos duros en la conquista de esta
forma de vida denominada democracia. El Defensor del Pueblo no sólo está llamado a proteger los derechos humanos, sino a permitir el contexto
de su posibilidad, de su vivencia, es decir está también llamado a defender la
democracia, la vida en Democracia y los distintos procesos de construcción
ciudadana, por complejos que sean. El Defensor del Pueblo estará siempre del
lado de estas luchas, de esta revalorización, pues su compromiso no es a favor
de un Gobierno sino a favor de la población.
la democracia se
expresa en la historia de una manera diferenciada en el tiempo y en el espacio.La democracia es el régimen político que
garantiza la ciudadanía, la falta de interés y de compromiso por los
Este artículo nos explica las nociones de
sociedad civil y de democracia lo que significa y quiere decir cada una.
En la democracia descriptiva, encontramos dos
vertientes: una que se le puede llamar hiperrealista la cual explica el
desencanto producido por la democracia real o por el
liberalismo extremo ( y la otra es la democracia otra
empírica, cuyo interés se limita a explicar por qué funciona la macro
democracia políticamente hablando.
Schumpeter concibe la democracia como un
“método para llegar a las decisiones políticas”, ordinariamente la elección de
representantes.
1.
genera una poliarquía
abierta cuya competición en el mercado electoral
2.
Atribuye poder al
pueblo
3.
Impone específicamente
la capacidad de respuesta de los elegidos frente a los electores.
También Norberto Bobbio formula su definición
sobre la democracia: ”Todo
gobierno democrático tiene tres prerrequisitos básicos: la participación, el
control desde abajo y la libertad de disentir”.





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