lunes, 30 de marzo de 2015

Análisis en equipo


Ciudadanía sociedad civil y Movimientos sociales 
Se nos plantea el triunfo de la  sociedad como un modelo de organización social donde se acuerda un equilibrio de los conflictos a partir de la imposición política de las mismas reglas y misma forma de vida para todos.
Este resultado que los estados lleven a cabo democracias liberales occidentales. Al conocer las diferencias se establece tener los mismos derechos pero también las mismas obligaciones.
También la construcción de los derechos ciudadanos inicia en el siglo XVII europeo con la obtención de los derechos civiles:
o   Individuales
o   Libertad
o   Igualdad
o   Propiedad
o   Seguridad
o   Salud




Entre otros.
Para la plena realización de estos derechos se exigía la existencia de un estado mínimo, como la posibilidad de control y responsabilidad.
En el siglo XIX se obtienen los derechos políticos:
o   Libertad de asociación
o   Libertad de reunión
o   Libertad de organización política
o   Libertad sindical
Estos derechos se refieren a la participación ciudadana en el poder y la gestión dentro de la vigencia plena de la legalidad.
La obtención de los derechos civiles establece dos dimensiones:
1-      Los derechos individuales del hombre privado (lo civil)
2-      La participación política pública.
La primera se refiere al campo de las relaciones de los individuos entre sí en donde establecen acuerdos bilaterales y la segunda dimensión hace referencias a las reglas y orientación.


Democracia y Cultura Política

El término Democracia ha tenido múltiples definiciones, y el carácter de la misma es trascendente pues su enfoque se determina con base en los intereses de cada autor o perspectiva teórica. Epistemológicamente significa poder (kratos) del pueblo (demos). Es el poder del pueblo que existirá mientras sus ideales y valores vivan.
Toda sociedad construye una forma de representarse al mundo y de explicarse los distintos fenómenos tanto naturales como aquéllos en los que interviene el hombre. La cultura es el conjunto de símbolos, normas, creencias, ideales, costumbres, mitos y rituales que se transmite de generación en generación, otorgando identidad a los miembros de una comunidad y que orienta, guía y da significado a sus distintos quehaceres sociales. La cultura da consistencia a una sociedad en la medida en que en ella se hallan condensadas herencias, imágenes compartidas y experiencias colectivas que dan a la población su sentido de pertenencia, pues es a través de ella que se reconoce a sí misma en lo que le es propio.
Todas las  sociedades  tienen una forma de representarse, la política es el medio de la sociedad relativo a la organización del poder. Es el espacio donde se adoptan las decisiones que tienen proyección social, donde se define cómo se distribuyen los bienes de una sociedad La cultura política de una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos entre los miembros de dicha nación  el sistema político internalizado en creencias, concepciones, sentimientos y evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella.
La noción de cultura política es tan antigua como la reflexión misma sobre la vida política de una comunidad. Para referirse a lo que hoy llamamos cultura política, se ha hablado de personalidad, temperamento, costumbres, carácter nacional o conciencia colectiva, abarcando siempre las dimensiones subjetivas de los fenómenos sociales y políticos.
 Dicho de otra manera, desde los orígenes de la civilización occidental ha existido una preocupación por comprender de qué forma la población organiza y procesa sus creencias, imágenes y percepciones sobre su entorno político.
La cultura política de una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos entre los miembros de dicha nación. Es el sistema político internalizado en creencias, concepciones, sentimientos y evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella. En última instancia, el referente central de la cultura política es el conjunto de relaciones de dominación y de sujeción, esto es, las relaciones de poder y de autoridad que son los ejes alrededor de los cuales se estructura la vida política.
La frecuencia con que se utiliza el término y lo familiarizada que está la opinión pública con él no implica que se comprenda cabalmente su significado
La cultura política de una nación es la distribución particular de patrones de orientación sicológica hacia un conjunto específico de objetos sociales los propiamente políticos entre los miembros de dicha nación. Es el sistema político internalizado en creencias, concepciones, sentimientos y evaluaciones por una población, o por la mayoría de ella.La política es el ámbito de la sociedad relativo a la organización del poder. Es el espacio donde se adoptan las decisiones que tienen proyección social, es decir, donde se define cómo se distribuyen los bienes de una sociedad, o sea, que le toca a cada quién, cómo y cuándo.Los valores, concepciones y actitudes que se orientan hacia el ámbito específicamente político, es decir, el conjunto de elementos que configuran la percepción subjetiva que tiene una población respecto del poder, se denomina cultura política.La noción de cultura política es tan antigua como la reflexión misma sobre la vida política de una comunidad. Para referirse a lo que hoy llamamos cultura política, se ha hablado de personalidad, temperamento, costumbres, carácter nacional o conciencia colectiva, abarcando siempre las dimensiones subjetivas de los fenómenos sociales y políticos.
El término cultura política ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en las sociedades contemporáneas. En la prensa, en los medios electrónicos de comunicación y hasta en conversaciones informales, con frecuencia se hace referencia a la cultura política para explicar las actitudes, reacciones o incluso el comportamiento en general de una población
Ese código subjetivo que con forma la cultura política abarca desde las creencias, convicciones y concepciones sobre la situación de la vida política hasta los valores relativos a los fines deseables de la misma, y las inclinaciones y actitudes hacia el sistema político, o alguno de sus actores, procesos o fenómenos políticos específicos. El término cultura política ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en las sociedades contemporáneas. En la prensa, en los medios electrónicos de comunicación y hasta en conversaciones informales, con frecuencia se hace referencia a la cultura política para explicar las actitudes, reacciones o incluso el comportamiento en general de una población. Cuando no se encuentran elementos que puedan explicar diferencias entre sociedades, suele recurrirse a la noción de cultura política. Empero, la frecuencia con que se utiliza el término y lo familiarizada que está la opinión pública con él no implica que se comprenda cabalmente su significado. En la medida en que un concepto que pretende ser una herramienta de conocimiento, es decir, que persigue designar y aprehender con precisión algún fenómeno de la realidad, se va utilizando cada vez más y en forma más amplia, va adquiriendo implicaciones y sufriendo ajustes, de suerte que no es raro que al popularizarse su empleo vaya diluyéndose su significado original, perdiendo sustancia y, eventualmente, capacidad explicativa.

Hallazgos 


 CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA

La democracia es más que una forma de gobierno, es una forma del ejercicio de poder en busca de gestionar la conflictividad existente en una sociedad, y es, en consecuencia, una forma de vida que supone la aprehensión de múltiples valores que se inscriben en nuestra vida cotidiana, y que le otorgan sentido y valor. La vida sin dignidad, sin libertad, sin salud, sin educación ni seguridad es una vida sufrida, es una vida que nos aleja de la humanidad, que nos vuelve objetos y no seres humanos. La democracia es la posibilidad, el medio para lograr una vida digna, pues no hay democracia sin sujetos libres, sin sujetos sanos, sin sujetos informados y con capacidad para informarse, es decir la democracia supone un conjunto de seres humanos dignos, en condición de generar un espacio público de debate para entenderse y para gestionar los conflictos que les rodean. Ciudadanía y democracia son dos conceptos centrales en el pensamiento político de nuestro tiempo. Se trata, en principio, de conceptos estrechamente vinculados. El sentido común nos indica que sin democracia no puede haber ciudadanía. Ahora bien, el concepto de ciudadanía es complejo, fundado en una serie de derechos establecidos históricamente, pactados socialmente y pautados legalmente. El conjunto de estos derechos es un producto histórico que se ha constituido de manera diferente en cada país, y que está sujeto a constante debate y transformación. Así mismo, el vínculo real entre estos derechos y el sistema político de un país es un fenómeno contingente, pues varía en cada época histórica y de nación en nación. Democracia es más que vivir los derechos humanos, su complementariedad es sólo un comienzo, es sólo un inicio, pues a medida que una sociedad empieza a vivir en democracia empieza a ser crítica con sus derechos, y de la misma manera que la democracia, los derechos humanos se reinventan en nuevas formas , se transforman y se mejoran, pues los derechos humanos en democracia se vitalizan cada vez más y se transforman en conquistas sociales. Revalorizar la democracia, revalorizar los procesos de construcción ciudadana supone tener presente una historia de la lucha por ella, recordando la huella que permite hoy en día vivir la democracia y recordar cómo se luchó por ella en tiempos duros de dictadura y de opresión de tiempos duros de no participación política.

Podemos comenzar definiendo democracia y sociedad civil como objetos que han de ser construidos, y “a golpe de teoría”.


A la sociedad civil se le identifica con todo lo que no es Estado y, más recientemente, con lo que no es mercado, y se le usa también como sustituto de “pueblo”. La democracia es algo tan abstracto como “un modo de vida” o algo tan concreto como “un procedimiento para elegir gobernantes”. Ciudadanía, finalmente, se usa para referirse a los “ciudadanos” (otra generalidad): ha pasado de adjetivo a sustantivo.

Democracia
Desde diferentes puntos de vita la democracia tiene dos caminos en los cuales encontramos la democracia procedimental y la democracia integral. Tomando en cuenta lo que conllevan las anteriores se define como un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes.
Democracia es, pues, participación.

Sociedad civil 
En resumen, es un resultado de la construcción de la modernidad que sólo se consolida con la democracia y el estado de derecho. Implica la posibilidad de una relación crítica con el Estado y el mercado que puede o no favorecer la institucionalización democrática, tiene como un referente indispensable el espacio público, pero uno que no es abstracto sino constituido por una red de espacios que van desde lo micro local hasta lo internacional.

Ciudadanía 
La sociedad civil se construye como espacio de participación democratizadora, en la medida en que se construye, también, la ciudadanía: la sociedad particular de que se trate, el ejercicio y la construcción de ciudadanía La civilidad no nace ni se desarrolla sin una sintonía entre la sociedad y cada uno de sus miembros. 
Ciudadanía se ha definido a través de diversas discusiones entre los comunitaristas y los liberales como la condición que reconoce a una persona una serie de derechos políticos y sociales que le permiten intervenir en la política de un país determinado. No existe sistema social o gobierno democrático sin los ciudadanos.
Democracia y ciudadanía existen por y para los ciudadanos, e implican ciertos valores políticos y sociales que inducen y orientan la práctica participativa.

Construir ciudadanía y hacerse ciudadano es condición de posibilidad para la configuración de ese “espacio social, histórico y heterogéneo, construido, como posibilidad de defensa y relación crítica con el mercado y el estado, por instituciones y movimientos” que llamamos sociedad civil. 
Y el proceso de ciudadanización y construcción de sociedad civil es, también, el de la construcción de la democracia.
Pero democracia no entendida en exclusiva como método o procedimiento para llegar a decisiones políticas o como régimen político que garantiza la participación de los ciudadanos considerados políticamente iguales y la respuesta del gobierno a las preferencias de éstos; sino, incluyendo lo anterior, como un sistema que asegure el derecho de todos a la reproducción digna de la vida.
Una parte de la población no gozaba de este status, de tiempos duros en la conquista de esta forma de vida denominada democracia. El Defensor del Pueblo no sólo está llamado a proteger los derechos humanos, sino a permitir el contexto de su posibilidad, de su vivencia, es decir está también llamado a defender la democracia, la vida en Democracia y los distintos procesos de construcción ciudadana, por complejos que sean. El Defensor del Pueblo estará siempre del lado de estas luchas, de esta revalorización, pues su compromiso no es a favor de un Gobierno sino a favor de la población.
la democracia se expresa en la historia de una manera diferenciada en el tiempo y en el espacio.La democracia es el régimen político que garantiza la ciudadanía, la falta de interés y de compromiso por los
Este artículo nos explica las nociones de sociedad civil y de democracia lo que significa y quiere decir cada una.
En la democracia descriptiva, encontramos dos vertientes: una que se le puede llamar hiperrealista la cual explica el desencanto producido por la democracia real  o por el liberalismo extremo ( y la otra es la democracia otra empírica, cuyo interés se limita a explicar por qué funciona la macro democracia políticamente hablando.
Schumpeter concibe la democracia como un “método para llegar a las decisiones políticas”, ordinariamente la elección de representantes.
 Democracia es el procedimiento y/o el mecanismo que:
1.       genera una poliarquía abierta cuya competición en el mercado electoral
2.       Atribuye poder al pueblo
3.       Impone específicamente la capacidad de respuesta de los elegidos frente a los electores.
También Norberto Bobbio formula su definición sobre la democracia:          ”Todo gobierno democrático tiene tres prerrequisitos básicos: la participación, el control desde abajo y la libertad de disentir”.

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